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Sermones
La Biblia

“Escribíle las grandezas de mi Ley, y fueron tenidas por cosas ajenas” (Oseas 8:12)

 Aquí tenemos una queja de Dios contra Efraim. Dios nos muestra su bondad y amor tanto  cuando reprende a  sus criaturas, como cuando nos honra con todas sus buenas dádivas. En ambas situaciones nos manifiesta acerca del interés de Dios por todo lo que ocurre en la tierra. Y sobre esta “queja de Dios”, que entraña una exhortación a considerar su Revelación de amor a los hombres, tenemos tres principios a considerar.

Primeramente acerca del Autor de la Palabra: “Escribíle”; segundo, el tema: “Las grandezas de la Ley de Dios”; y tercero, el trato que ha recibido: Fueron tenidas por muchos “como cosa extraña”.

¿Quién es EL AUTOR?
El mismo texto nos dice que es Dios. “Escribíle las grandezas de mi Ley…”. Delante de mí, tengo mi Biblia ¿quién la escribió? La abro y descubro que se compone de opúsculos que van desde los textos escritos por Moisés, pasando por David, Salomón, Isaías, Miqueas… por citar unos cuantos, y llegando a las luminosas páginas del Nuevo Testamento, y allí están Mateo, Marcos, Lucas , Juan, Pablo, Pedro Santiago y otros; pero cuando cierro sigo preguntándome ¿Quién es su autor? Y aun cuando estos “inspirados hombres” escribieron con su ardor, lenguaje, conocimiento y estilo, lo que escribieron fue dirigido por Dios, a través del Espíritu Santo.

Dos textos clave afirman este hecho: “Toda Escritura es inspirada por Dios…” (2ª Timoteo 3:16), es decir el contenido escrito, fue inspiración de Dios, y los amanuenses, fueron: “los santos hombre de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2ª Pedro 1:21)

¿Y como sabemos que Dios escribió este Libro?. Hay razones y argumentos para reflexionar, así que mencionaremos unos pocos:

El mismo testimonio de los “amanuenses” que en cientos de ocasiones afirman declaraciones como estas: “Y dijo Dios”, “Vino palabra de Dios a mi diciendo”, “el Señor me dijo escribe lo que yo te declararé”, “lo que vimos con nuestros ojos y palpamos, esto os compartimos…” No podían ser engañadores, si la misma ética de la Palabra, denuncia la mentira y el engaño.
La indestructibilidad de la Biblia, es decir la providencial subsistencia del texto, a pesar de la multitud de ataques y oposición en la historia, sólo el hecho de ser protegida por Dios, manifiesta la autoridad del mismo Dios.
La Universalidad de su contenido, válido para todo tiempo y edades.
La admirable información de detalles históricos, geográficos, culturales y étnicos sin encontrarse en esta información error alguno que la arqueología o la investigación no haya investigado y descubierto como veraces.
La incomparable ética de sus postulados, válidos para todo tiempo, y de una coherencia sin contradicción a pesar de la diversidad de sus “autores” y la distancia de tiempo entre ellos, de más de 1.500 años entre Génesis y el Apocalipsis.
La incomparable evidencia de los cumplimientos proféticos, desde las profecías acerca de levantamiento y caída de Imperios, hasta las relacionadas con el Mesías.
La saludable, inspiradora y edificante influencia en el mundo, a través de la Historia.
Las incomparables evidencias historiográficas de su documentación, en contraste con las obras cumbre del pensamiento humano.
La majestuosa extensión de su mensaje y la siempre actualidad del mismo.
El testimonio más fidedigno de la Historia, la declaración del ser más justo y veraz de nuestro Mundo, Jesucristo, quien rotundamente declaró: “el cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán”.
Sí, la Biblia tiene a Dios como autor incuestionable e indiscutible, y a los hombres como amanuenses de Su revelación.

Los TEMAS de los que trata la Biblia.
De nuevo la información la tenemos en el propio texto: “Escribíle las grandezas de mi Ley…”. Todas las cosas de la Biblia son grandes:

Principios éticos de valores eternos
Doctrinas de incomparable enseñanza, originalidad, visión y provisión, entre ellas, el gran don de la “salvación de hombre”
Valores sociales insuperables
Enseñanzas para el sabio vivir cotidiano: “toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, redargüir, corregir, instituir en justicia… a fin de que el hombre esté enteramente preparado para toda buena obra” (2ª Timoteo 3:16, 17)
No hay nada en la Biblia que no sea grandioso.

El TRATO que la Biblia recibe en el mundo.
Triste pero palpando la realidad de su tiempo, el mismo texto responde: “escribíle las grandezas de mi Ley, pero fueron tenidas como cosa extraña”. Extraña para muchas personas, que manifiestan cuan ajena les es ya que:

Nunca la han leído… y al no conocerla se privan de riqueza para la sabiduría.
La leen con tan poca concentración, que la consideran como algo árido, cuando a través de la historia ha traído bendición, consuelo, inspiración, fortaleza a millones de hombres y mujeres alrededor del mundo.
Hay quienes la desprecian, porque sus enseñanzas manifiestan la mediocridad e injusticia de sus vidas: “dijo el necio en su corazón, fuera Dios”. Es triste y poco intelectual, que quienes no conocen el mensaje central de la Biblia, la rechacen y la desprecien, estos acarrean ya muerte en si mismos, aunque vivan físicamente.
Pero hay quienes la conocen, la aman y viviéndola la proclaman.
Escudriñemos las Escrituras, ella dan testimonio de Cristo, el único y suficiente Salvador del mundo. En ellas están los anales más antiguos del género humano. La sabiduría está en ella. Bebamos de esta plácida fuente de conocimiento y mensaje, y seremos enseñados para vida eterna. Sabios, sencillos, niños y hombres, los de blanco cabellos, jóvenes y muchachas, a vosotros se os habla, se os pide, se os suplica: respetad la Biblia, escudriñadla, en ella encontramos el testimonio y mensaje de Jesús, para nuestra salvación.

Una bienaventuranza algo desconocida

“Bienaventurado el que lee…” Apocalipsis 1:3b

La extraordinaria introducción de estos tres primeros versículos del Apocalipsis, que establecen que la revelación comienza en Dios: fundamento y fuente de toda verdad, y por tanto el hombre no crea la verdad sino que la recibe, termina con un triple bendición: La afirmación de los bienaventurados de Dios: El que lee, Escucha y Obedece la Palabra revelada de Dios.

El hombre que lea estas palabras será bendecido.
El lector que se menciona aquí no es tanto el lector privado, al que naturalmente también le alcanza esta bienaventuranza, sino el que debe encargarse de leer este libro en voz alta frente a la congregación. La lectura de las Escrituras era una parte esencial de todo el culto público judío (Lucas 4:16; Hechos 13:15). En la sinagoga los textos bíblicos eran leídos, por personas encargadas para hacerlo, si bien estando presentes algún sacerdote o levita, estos tenían la prioridad. La Iglesia Cristiana adaptó para su culto este hecho como una parte fundamental del mismo.

En la Iglesia Primitiva (según los muchos escritos de los Padres de la Iglesia: Justino Mártir, Tertuliano y otros) se afirma la importancia de la lectura de la Palabra, hasta el punto de que los miembros podían llegar a ejercer esta práctica como un oficio muy importante y respetado, y para el que se requería una formación especial. Es tristemente evidente que hoy, en muchas Iglesias se ha perdido la valiosa parte del culto, de la lectura pública de las Escrituras.

El predicador, el Maestro y el lector deben recordar siempre que uno de los mayores privilegios en la Iglesia es el de dar lectura a la Palabra de Dios frente a la congregación. Los judíos tenían un dicho según el cual quien enseña las Escrituras a los hombres goza de un privilegio comparable al de Moisés cuando recibió la Ley de manos de Dios en el Sinaí.

Es bienaventurado el que escucha estas palabras.
Debemos recordad cuán grande es el privilegio de poder escuchar la Palabra de Dios en nuestro propio idioma. Y es un privilegio que costó muy caro a quienes lo adquirieron para nosotros. Muchos murieron para que pudiera ser así. Por otro lado es una tarea que todavía continúa. En 1958 la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera estaba traduciendo la Biblia a no menos de 200 lenguas, y en estos tiempos continúa en esta magna tarea. No es un privilegio nimio poder leer la Palabra de Dios en nuestra propia lengua.

Es bienaventurado el que guarda estas palabras.
Escuchar la Palabra de Dios es otro privilegio; obedecerla es un deber. No hay auténtico cristianismo en el que escucha y olvida, o en el que deliberadamente desobedece. Todo privilegio va acompañado de una responsabilidad; y el privilegio de oír lleva consigo la responsabilidad de escuchar, recordar y obedecer.

Y esto es aun más verdadero porque el tiempo que queda es corto. Juan termina el versículo de tal bienaventuranza, indicando que: “el tiempo está cerca”, y porque esto es así, bien que nadie puede saber cuando le llegará el momento de salir al encuentro con Dios, lo ideal para enfrentarse con esa circunstancia crucial con confianza, es necesario leer, oír la Palabra de Dios y agregar una actitud obediente y fiel a la misma. Una bendición que está a la disposición de cada cristiano, en Cristo.

Lucha por tus bendiciones

Punto principal: Dios espera que acudamos a el en toda circunstancia, especialmente cuando se trata de pelear por tus bendiciones.

Referencia: 1 Samuel 30

Breve historia de los Amalecitas.

Jehová se enfurece contra Amalec y dijo que el tendría guerra con Amalec de generación en generación. Éxodos 17:6

Israel peleó contra Amalec ya que estos intentaron impedirle el paso a través de su territorio. Deuteronomio 25:17-19

Mas tarde los Israelitas se enfrentaron a los amalecitas bajo las ordenes de su primer rey Saúl, a quien Dios le había ordenado que exterminara a todos ellos ya Dios no quería un amalecita en la tierra prometida. Pero el rey desobedeció a Dios, captura al rey de los amalecitas y toma para si lo mejor del ganado, esta es la manera como el rey Saúl fue desechado como rey por Dios.

1 Samuel 15

David es escogido como sucesor del rey Saúl, no sin antes pasar por muchas pruebas antes de reclamar su trono, este sermón trata de una de las ultimas batallas de David antes de ser proclamado rey.

1 Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego.

2 Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino. 3 Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos.

4 Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.

5 Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel, también eran cautivas.

6 Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.

7 Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod. Y Abiatar acercó el efod a David.

8 Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos.

Quiero parar aquí y analizar algunos aspectos de la vida de David hasta este momento.

1. David sigue su propio entendimiento al irse al territorio de los filisteos. la Biblia no hace mención de David pidiendo dirección a Dios por esta acción que va a tomar, El se concentra en su enemigo el rey Saúl que lo persigue día y noche y dice en su corazón que cuando el rey se de cuenta que ha abandonado el país, el no le buscara mas, y eso es lo que sucede cuando el rey se da cuenta que David no esta mas en el territorio. 1 Samuel 27 Estancia entre los filisteos 1 año, 4 meses

2. David es rechazado por los filisteos cuando estos se disponían a pelear en contra el rey Saúl. 1 Samuel 29

3.David y sus seguidores son robados por los amalecitas.

4. David es culpado por los suyos de la desgracia de su pueblo.

5.David se acuerda de su Dios y lo consulta.

6.David obedece. 9 Partió, pues, David, él y los seiscientos hombres que con él estaban, y llegaron hasta el torrente de Besor, donde se quedaron algunos.

10 Y David siguió adelante con cuatrocientos hombres; porque se quedaron atrás doscientos, que cansados no pudieron pasar el torrente de Besor.

A diferencia de David, 200 hombres prefieren quedarse en el arroyo Besor, están candados para rescatar sus esposas, sus hijos, ellos se concentran en sus propias necesidades en ese momento, recuerden que les había tomado 3 días para llegar al campamento que encontraron en llamas y saqueado.

Mi pregunta es cuantos han llegado al arroyo Besor cuantos hay en este momento entre nosotros que están muy cansados para pelear por sus esposas, por sus hijos, por la ciudad en que viven, por su trabajo, cuantos están cansados de hacer favores y han decidido, no mas, olvídalo todo, no es la iglesia el arroyo Besor donde encontramos este tipo de personas?

Ahora bien, hemos identificado a estas personas en el arroyo Besor. Que haremos con ellas?, las humillaremos? las maltrataremos?, nos reiremos de ellas? olas dejaremos descansar ?

ó haremos como Jesús con sus discípulos?. El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Marcos 6:31

O este

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28

David continua con 400 hombres tras los amalecitas, se quedaron 200 hombres en el Arroyo Besor, David les permitió quedarse allí.

Cuantos sabían que había una pelea?,200? 400 ? o los 600? Claro que los 600 sabían que había una pelea por delante, pero 400 no se desviaron de su objetivo., 400 de los 600 pusieron a un lado el yo, y fueron adelante para rescatar lo que se les había robado, por sus esposas, hijos, su identidad e incluso por lo que no era de ellos sino también rescatar lo que les pertenecía a los 200 que se quedaron el arroyo Besor. Por eso, si tu estas en el torrente Besor, tu que me estas escuchando, descansa que no solamente habrá una batalla por librar, necesitaremos refuerzo, con energía renovada para la próxima batalla. Ciertamente esta fue la ultima batalla de David antes de ser nombrado rey, pero no fue la ultima de su vida.

11 Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, el cual trajeron a David, y le dieron pan, y comió, y le dieron a beber agua.

David obedeció, salio en busca de lo perdió, como Jehová se lo había dicho, aun con 400 hombres el continuo, puesta la confianza ya no en el sino el Jehová, David no tenia idea que ruta habían seguido los Amalecitas, pero Dios le pone una pista en el camino, un egipcio en el camino.

Quiero que noten esto, David tenia prisa, tenia urgencia de encontrar lo robado, mas el se detiene para hacerle bien a este hombre, le da de comer y beber y cuando el se recupera es que lo interrogan y para sorpresa de David este es quien le lleva al campo enemigo a recuperar lo perdido.

18 Y libró David todo lo que los amalecitas habían tomado, y asimismo libertó David a sus dos mujeres.

19 Y no les faltó cosa alguna, chica ni grande, así de hijos como de hijas, del robo, y de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recuperó David.

Y volvió David a los del arroyo Besor.

21 Y vino David a los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían podido seguir a David, a los cuales habían hecho quedar en el torrente de Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con él estaba. Y cuando David llegó a la gente, les saludó con paz.

22 Entonces todos los malos y perversos de entre los que habían ido con David, respondieron y dijeron: Porque no fueron con nosotros, no les daremos del botín que hemos quitado, sino a cada uno su mujer y sus hijos; que los tomen y se vayan.

23 Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a los merodeadores que vinieron contra nosotros.

24 ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que queda con el bagaje; les tocará parte igual. Volvamos a nuestro Besor a nuestra Iglesia besor, donde como ya mencionamos hay personas cansadas, a punto de dejarlo todo, de no seguir adelante un día mas por rescatar su matrimonio, sus hijos, por no tratar un día mas para que esa relación con tu ser querido funcione, por estar cansado de pelear y hacer que las cosas sean mejor en tu trabajo, a punto de tirar la toalla.

No es en tu tiempo que Dios te dará la Victoria, Dios lo hará en el momento oportuno, no antes, no después.

Quien de nosotros sabe que vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 1 Pedro 5:8

cuanto de nosotros sabemos de esta batalla?, levanten la mano por favor. En la siguiente pregunta que haré por favor no levanten la mano, la intención no es avergonzar a los que están el arroyo Besor.

Cuantos atienden al llamado cada miércoles? no levanten la mano. A la vigilia el pasado viernes 19 A instruir los niños en el camino correcto, en la escuela dominical, etc.

La Biblia dice:

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12

O ustedes creen que les diremos iremos al frente de batalla a pelear y rescatar lo que es mío, y lo tuyo, pues como no te importa a mi, menos me importará a mi.

Déjenme decirles a los que descansan el arroyo Besor que esta Iglesia a optado por ir a la batalla por lo que se les ha robado, cada miércoles vamos al frente de batalla, y al igual que a David, nuestro Dios nos ha dicho que vallamos y que de cierto rescataremos lo perdido, lo mío y lo vuestro y aun mas.

Te sientes cansado, descansa el arroyo besor. Te sientes fuerte, no menosprecies al cansado, dejadlo descansar en el torrente besor, no sea que un día quieras venir al torrente Besor y descansar un poco.

La Biblia no lo dice, pero yo creo que los 200 hombres que se quedaron el torrente Besor, después que David los trato con misericordia, ellos llegaron a ser los guerreros mas valientes que el haya tenido.

Se obediente cuando Dios te dice que pelees la buena batalla (1 Timoteo 1:18), que aunque no sepas el camino a seguir, Dios pondrá una pista en el camino, así como le dio a David un egipcio en el camino, a mi me puso un puertorriqueño, que me indico el camino a betel, ahora tu y yo debemos ser guías en el camino de otros en indicarles el camino correcto.

Yo te exhorto a que acudas al Dios de amor, al Dios de misericordia, al único Dios, el creador de los cielos y de la tierra, en todo momento, aun después de haber confiado en tu propio entendimiento, El no rechazo al rey David, El no te rechazara a ti.

La palabra de Dios dice: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33
Dando la gloria a Dios

“No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad” (Salmo 115:1)

Probablemente lo más dramático en el juego final del mundial de fútbol, no fueron los dos goles marcados por Brasil contra Alemania, ni fue tampoco la entrega de la copa a los ahora penta campeones del mundo, sino la manera humilde en que la escuadra sur americana se proclamaba una vez más como campeona del mundo. Me impactó como algunos jugadores inmediatamente el árbitro dio por finalizado el partido, se postraron en la cancha para alabar y glorificar el nombre de Dios. Con asombro vi al guarda meta regresar a los travesaños para arrodillarse, alzar sus manos y gesticular que la gloria era para Dios. Me emocionó verlos a todos tomados de la mano y de rodillas en el engramado dando a Dios el primer lugar. Sorprendente fue también ver que debajo de sus camisolas no llevaban otra con el nombre de campeones, como usualmente lo hacen los que llegan al final, sino una que decía “amamos a Jesús”.

Pienso que no se trata de que Dios estaba con Brasil, pero si fue evidente ante el mundo entero que Brasil es un pueblo con un alto índice de cristianos que no se avergüenzan del evangelio. Pensé en la actitud que hubieran tenido otros equipos, si ellos hubieran sido los campeones, seguramente se hubieran jactado de ser inigualables y lo que menos se les hubiera ocurrido es darle la honra a quien da la salud, las destrezas y las oportunidades para alcanzar ciertos logros, aún los de carácter olímpico.

Por supuesto que nunca faltan las serpientes sordas que no se dejan encantar con nada, nada les impresiona, mucho menos los triunfos de otros. Ya los medios se encargaron de que se hiciera escuchar la voz altanera del que una vez fuera la gloria de un pueblo y que ahora es un adicto a las sustancias alucinantes, menospreciar a los ahora campeones y no solo triunfadores, sino en cinco ocasiones han sabido llevarse dignamente la copa del torneo mundial.

Dios participa de nuestras victorias y también de nuestras derrotas, El también sabe celebrar al invicto sin oponerse a nadie. En más de una ocasión leí este sencillo relato que hoy quiero compartir: Se cuenta de que una tarde Jesús fue invitado por unos amigos para ir al estadio a presenciar un partido de fútbol, el encuentro iba a ser muy reñido porque se enfrentarían los “Ponchers” protestantes y los “Cruzaders” católicos. Marcaron el primer gol los cruzades. Jesús aplaudió alborozadamente y lanzó al aire su gorra. Después marcaron los ponchers, y Jesús nuevamente aplaudió y lanzó su gorra por el aire. Esto pareció desconcertar a un hombre que se encontraba en la fila de atrás, y dándole una palmadita a Jesús le preguntó: ¿A qué equipo va usted? ¿Yo? Respondió Jesús, ¡Ah! Yo animo a los dos equipos, aunque no apoyo a ninguno, sencillamente disfruto el juego y participo de los triunfos de las personas. Y por si no me conoces yo soy Jesús, a quien una vez fanáticos religiosos me crucificaron.

La copa está donde debe estar, salud para el pueblo brasileño, y aunque salieron para Corea con pronósticos no muy alentadores, nadie les pudo ganar. Quizás se debió a que pudo más la humildad y la sencillez, que los alardes de grandeza. Me gustó mucho países que nunca habían figurado, ni tan siquiera asistido a un mundial, esta vez estuvieron presentes y algunos sorprendieron llegando a las semifinales .

Que diferente sería nuestro mundo y nuestras comunidades si tuviéramos como parte de la cultura y de las costumbres darle la honra y gloria a Dios por los logros alcanzados. Si fuéramos capaces de fomentar la humildad y la gratitud, reconociendo que Dios es el autor y dador de toda buena dádiva. Si pudiéramos enseñar a las nuevas generaciones que ninguna sociedad engreída permanece para siempre y que solamente de Dios el reino eterno es inconmovible. Darle la gloria a Dios es beneficiarnos a nosotros mismos, pues en ese reconocimiento que alcanzamos altura y dignidad. No pudieron ser mas apropiadas las palabras del salmista cuando solía decir: “Bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, sana tus dolencias, rescata del hoyo tu vida y te corona de favores y misericordia” Fomentar el agradecimiento y la humildad en nuestra vida siempre traerá grandes dividendos.

¡Honor al que honor se merece! ¡Que gane el mejor! Son expresiones comunes y bien acertadas, sin embargo debemos siempre recordar que cualquier gloria humana es carácter transitorio, y que solamente Dios es Digno de toda honra, alabanza y adoración. Necesitamos acondicionar intencionalmente nuestras mentes para permitir que la grandeza de Dios y sus maravillosos atributos morales y naturales nos impresionen para siempre, a fin de que continuamente demos a Dios alabanza, gloria y honor

Pobreza y prosperidad

Josué 1:7-8; Proverbios 24:30-34; 3 Juan 2-4

Introducción:

A. Cuando vemos a aquellas personas que gracias a su tesón y esfuerzo han alcanzado un nivel de prosperidad tal que les permite vivir cómodamente, nos maravillamos y cuanto nos gustaría a nosotros ser como ellos, tener ese mismo empuje que ha llevado a otros a alcanzar todo aquello que nosotros soñamos. Nos vemos representados en todas aquellas personas que tienen éxito en la vida, porque en lo íntimo nosotros también desearíamos alcanzar las mismas cosas, sobre todo cuando son conseguidas por el fruto del esfuerzo y la perseverancia.

B. Pero así mismo nos ocurre lo contrario cuando vemos aquellas personas que despilfarran cual hijos pródigos sus bienes, y todo aquello que ha sido el fruto de sus padres, de su familia o quizás de ellos mismos lo botan, cuando vemos como todo el logro de una vida se ve destruido por el descuido y la negligencia, de hombres faltos de entendimiento, no nos sentimos identificados con ellos y nos gustaría que recibieran su castigo por su conducta irresponsable.

Idea exégetica del pasaje.

La negligencia y la falta de trabajo, despojan al hombre de toda posibilidad de prosperidad, la cual es parte de la voluntad de Dios, para con el hombre, que este sea prosperado en todos sus caminos.

Proposición. La vida cristiana carente de responsabilidad y esfuerzo, no permite que el hombre prospere.

Frase interrogativa.

¿Cómo puede ser esto así si Dios es nuestro Padre ?

Analizando los pasajes que acabamos de leer, podremos comprender esta pregunta.

Primera división.

El evangelio está lleno de casos de hombres que han aceptado a Jesucristo, y sus vidas han cambiado, se han visto adornados de dones, han prosperado espiritual y también materialmente, en pocas palabras han experimentado la regeneración y el cambio de vida que esta tare consigo aparejada, pero andando el tiempo muchos de estos hombres o mujeres comienzan a experimentar un retroceso en sus vidas, su estado espiritual comienza a decaer, su preocupación por las cosas que atañen al reino empieza a disminuir, ya no asiste tan seguido al culto, su expresión de gratitud se va apagando, y poco a poco va volviendo a su primer estado, el Señor resumió este proceso, cuando dijo a sus discípulos, “cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla; entonces dice: volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega la halla barrida y adornada; entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí, y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero”. Entonces todo el trabajo del Espíritu Santo de orden y limpieza en el hombre se ve arruinado.

Cabe preguntarse por qué ocurre esto, acaso el señor no nos tomó y ninguna potestad puede dañarnos. Si bien esto es verdad, el señor nos ha mandado también a trabajar y preocuparnos con tesón en aquello que él nos ha dado, siguiendo con la palabra del Señor al respecto, nos dice lo siguiente: “además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo” el mensaje del Señor es claro, una vez que hemos hallado la vida no podemos quedarnos de brazos cruzados, es necesario que trabajemos en nuestra salvación con temor y temblor, todo aquel hombre que se duerme y es perezoso, su destrucción y ruina está asegurada, si el ladrón mira la casa del hombre perezoso, ve que este es negligente en su cuidado, que esta tiene la reja destruida, que el pasto está largo, sabe que esa casa puede ser robada con facilidad, que su ocupante es un hombre que no le importa lo que tiene, que no le da valor a sus bienes, y por lo tanto tampoco los defenderá cuando se los quieran robar, el hombre que no se esfuerza en el reino de los cielos, donde entran los valientes, tiene asegurada una vida de pobreza y miseria, jamás podrá conocer la vida abundante que el Señor prometió. No podemos olvidar que el ladrón está al acecho, vigilando, esperando el momento en que los moradores se descuiden, se olviden de sus responsabilidades y empiecen a cabecear, a dormir y descuidar lo que Dios nos ha dado. ¿ Es realmente esto lo que Dios quiere para sus hijos, para esto dio su vida el Señor ? Segunda división.

No, la respuesta es no, que promesa más maravilloso que dio Jehová a Josué, pero no fue esta sin una demanda, no te apartes de la ley ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas, ¿ es solo para la antigua dispensación ? No, que le dice el apóstol Juan a su discípulo Gallo, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, pero tampoco este deseo es gratuito, sino que le agrega, no tengo yo mayor gozo que este , el oír que mis hijos andan en la verdad. El llamado del espíritu es a trabajar a no ser negligente, a esforzarse, durante los diez años que duró el sitio de Troya, mientras los troyanos mantuvieron la vigilancia, los griegos no pudieron derrotarlos, y no pudieron doblegar las defensas troyanas, solo la astucia de Ulises, permitió que los troyanos se descuidaran y bajaran la guardia, cuando los griegos fingieron retirarse y dejaron un gran caballo de madera en la playa, estos lo entraron a la ciudad en señal de triunfo, hicieron fiesta, quitaron los guardias de las murallas, se embriagaron y festejaron, se olvidaron de la vigilancia y se dieron al sueño, y en medio del sueño, sus enemigos regresaron, los que estaban ocultos en el caballo, descendieron y abrieron las puertas de la ciudad, los griegos entraron y fueron despiadados, mataron a todos los habitantes, saquearon la ciudad, violaron, tomaron esclavos, y la redujeron a cenizas y escombros.

Cuando el enemigo entra en nuestra casa lo hace para destruir, para saquear y matar, no tiene piedad, solo aquel que es vigilante, que no se doblega ante el cansancio, que sabe que la lucha no ha terminado, puede permanecer indemne ante la adversidad, no es tiempo para descansar, no es tiempo para dormir, hay que vigilar, hay que redoblar la guardia; porque cuando digan paz y seguridad entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. ¿ Qué hacer entonces se preguntarán ? la palabra escrita una vez mas tiene la respuesta, “también os rogamos hermanos que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos, mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos; estad siempre gozosos; orad sin cesar; dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús; no apaguéis al Espíritu, no menospreciéis las profecías, examinadlo todo; retened lo bueno; absteneos de toda clase de mal” y también como aco.

Entonces que es lo que quiere el señor de sus hijos? Que trabajen y multipliquen el talento que el les ha dado, no podemos actuar con negligencia como el siervo, que escondió en tierra el talento porque sabía que su Señor era hombre recio, hoy es el tiempo para cultivar el don, para hacer crecer nuestros talentos, para obrar como hijos de luz, para elevar nuestra vista a los cielos y cual Josué no apartarnos jamás de nuestro blanco que es la soberana vocación, a la que Dios mismo nos ha llamado, no podemos quedarnos con el convencimiento que no podemos hacer nada más, hay que seguir adelante, con confianza, con la mira puesta en Jesús, no podemos desmayar, hay que continuar.

Conclusión y Llamado.

Por lo tanto después de haber reflexionado en lo intimo de nuestro ser, frente al espejo de la palabra, tenemos que tomar una determinación frente a Dios, estamos conformes con la condición que tenemos frente a él, nos sentimos ricos, nuestra vida es abundante, es próspera, tenemos gozo en nuestro corazón,? o solo sobrevivimos en una forma mendicante, si es así es tiempo de cambiar nuestra actitud y no descuidar mas nuestra casa, hay que comenzar la limpieza, el orden la ventilación, dar el primer lugar a Dios, hacer como la palabra nos aconseja, en resumen comenzar a vivir como hijos de luz, que desean prosperar, no podemos conformarnos con la condición que tenemos, hay que revivir, hay que alzar los ojos y elevarnos, hoy comenzaré una nueva vida frente a Dios, hoy dedicaré mas tiempo a él, levantaré las murallas, expulsaré a los enemigos, reubicaré el trono del Espíritu Santo en mi corazón, lo sacaré de entre los trastos viejos, lo sacudiré lo pondré en el centro de mi corazón y dejaré que el Espíritu Santo se siente en él y gobierne mi vida, a partir de hoy ya no dormiré mas en el día y velaré por las noches, quiero prosperar, que se cumpla en mí su palabra y mi casa y mi ciudad no sean presa de los salteadores y ladrones que quieren destruirla.

A partir de hoy quiero ser como María la esclava del Señor, y que se haga en mí la voluntad de el, yo solo quiero trabajar para él, no para ganar un trono o un lugar de privilegio en el reino de los cielos, solo para cumplir con la voluntad de mi Padre, y tener una vida con la dignidad que Cristo me ha dado. Hoy es día de victoria si queremos, es día de decisión para quien quiera cambiar, si su vida no necesita ningún cambio, Gloria a Dios, pero yo lo necesito, quiero ser prosperado en todas las cosas, pero necesito también andar en la verdad y jamás apartarme de su palabra. La invitación está abierta a quien quiera cambiar de vida, Ud. frente a Dios, cara a cara tome una decisión y esfuércese por cumplirla. La gracia de Dios por medio de su Hijo Jesucristo nos ayudará y esforzará a todos los que tomen hoy su decisión, Dios les bendiga.

 
 
 
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